Teoría absurda sobre las patentes de software
Hoy me llegó un enlace a un artículo de El País en el que se habla del disparate de las patentes de software. En los Estados Unidos ya se ha llegado a los siete millones de patentes. El último millón se ha alcanzado en seis años, en buena medida estimuladas por las patentes de software y de métodos de trabajo.
Haciendo un cálculo a ojímetro, me sale que en los EUA debe haber más de tres millones de patentes en vigor. Una patente por cada menos de cien habitantes. Gran negocio... para los abogados.
Mucha gente en todo el mundo está horrorizada con esto de las patentes de software, que se están convirtiendo en un coladero para patentar absurdeces. Los estudiosos dicen que al patentar el software se frena la innovación y con ello se amenaza el crecimiento económico. Hay una gran movilización social sobre el asunto.
Buscando por Internet, me encuentro con este artículo en el MIT donde alerta de lo inadecuado de este tipo de patentes. El texto ya ha cumplido quince años. En aquel entonces, 1991, la cosa parecía alarmante, y mira tú lo que ha llovido desde entonces.
Si tan perjudiciales fueran las patentes de software, su aberrante crecimiento en los EUA debería haberse dejado notar en su economía, al menos en el sector de las TIC. Pero lo cierto es que, año tras año, los EUA siguen batiendo en innovación y aumentos de productiviad a la vieja Europa, en la que no operan las patentes de software.
¿Qué puede estar pasando?
Voy a enunciar una teoría absurda (que para eso es el blog).
Mi teoría absurda
Veamos. Parece que el 95% de las patentes de sw americanas están en manos de grandes empresas. Sólo el 5% pertenecen a pymes. Es bien conocido que las grandes empresas usan las patentes como arma defensiva contra sus competidoras, que normalmente son otras grandes empresas. Es decir, no explotan las patentes por su valor tecnológico, sino por su valor como moneda de cambio. Es lo que se llaman patentes estratégicas. Algún estudio apunta a que el uso de las patentes de software es efectivamente estratégico. Según esto, en las grandes empresas la lucha por la obtención de patentes reemplaza a la auténtica I+D. ¿Qué significa esto? Que las grandes empresas se vuelven menos competitivas, pues hacen menos I+D y encima se desgastan peleando entre ellas. Así, las pequeñas empresas que sean más innovadoras tienen más oportunidades para abrirse paso, pues realmente explotan su I+D y tampoco tienen que drenar recursos en batallas jurídicas. Me viene la clásica imagen mesozoica de dos enormes tiranosaurios peleando por una presa mientras, a ras de suelo, unas pequeñas ratas aprovechan para comerse los huevos que hay en el nido de los gigantes.
Es decir, desde un punto de vista sistémico y global, las patentes de software puede que estén sirviendo como un factor que evita la acumulación de poder en las grandes empresas. Como un mecanismo antimonopolio informal.
Si esta absurda teoría es cierta, el sistema de patentes de software, siendo intrínsecamente estúpido, puede estar provocando efectos beneficiosos en la competitividad de los EUA.

Psi Man dijo
Bienvenido de nuevo y ánimo con el blog!
13 Marzo 2006 | 11:51 PM