Publicidad:
Terra
La Coctelera

Categoría: lingüística

Shibboleth

Me encanta esta palabra. Shibboleth. Se refiere a toda frase o expresión que se usa para delatar el origen étnico/lingüístico de un hablante, muchas veces con el objetivo de detectar enemigos en épocas de guerra, y casi siempre para chotearse del foráneo. Un ejemplo de shibboleth es la técnica que, según cuenta la leyenda, usaba el hijoputa de Trujillo en la República Dominicana para cepillarse inmigrantes haitianos. Si se capturaba a un indocumentado que afirmaba ser dominicano, se le pedía que dijera «perejil». Si el pobre hombre pronunciaba «pegguejil», al modo haitiano, le esperaba un machetazo como recompensa (en la época de Trujillo no se usaban mucho las repatriaciones).
Otro shibboleth famoso en España, y uno de mis preferidos, es la impronunciable frase catalana de setze jutges d'un jutjat mengen fetge d'un penjat (dieciséis jueces de un juzgado comen hígado de un ahorcado). La pronunciación catalana requiere el uso de africadas sonoras que se perdieron en el castellano hace unos cuantos siglos y que le dan una sonoridad muy especial a la frase.

Como no he visto entradas en la Red que relacionen el término shibboleth con el habla canaria, he decidido hacer mi pequeña aportación. San Google, aquí tienes mi ofrenda.

Sin duda, el shibboleth «detector de canarios» más popularizado en España es MUYAYO. O sea, la palabra «muchacho». Nuestra 'ch' canaria es la pera, porque tiene una realización muy peculiar, sonorizada, que la hace parecerse a una 'y', pero sin llegar a serlo. A un peninsular le puede costar siglos aproximarse a la sutil pronunciación canaria.

Hay otro shibboleth que se usa para distinguir a los que venimos de la isla de Gran Canaria, y al que yo era sometido cuando de niño veraneaba en La Gomera. Se trata de pronunciar «las dos» y «las vacas». Lo normal en otras islas es la realización con la 's' aspirada: «lah doh» y «lah bakah». Pero un grancanario pronunciará algo así como «lad-doh» y «lab-bakah», sustituyendo la aspiración por algo parecido a una consonante doble. Tras pasar la prueba de «las vacas», mi condición de canarión era revelada, para mayor mofa y escarnio de la chiquillería local.

¿Conoces algún otro shibboleth canario?

Referencias

Pictogramas de Pekín 2008

beijing pictogram for basketballEl comité organizador de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 ha publicado los pictogramas que se emplearán para representar a los distintos deportes. Se sigue así una larga tradición de diseño gráfico olímpico, cuyo representante más conocido son los pictogramas de la Olimpiada de Munich de 1972, que marcaron época.

Y cómo no, el grafismo de Pekín 2008 se inspira en los caracteres chinos. Por lo que veo, el diseño se inspira en los caracteres chinos más arcaicos, tal y como se inscribían en caparazones de tortuga hace unos miles de años, en la Edad del Bronce.
caparazón de tortuga con escritura china arcaica

Por cierto, que la historia de este tipo de escritura es curiosa, porque resulta que se (re)descubrió hace poco más de cien años, cuando se dieron cuenta de que algunos huesos de dragón que vendían las farmacias chinas tenían unas inscripciones que sorprendentemente podían reconocerse como formas primitivas de los actuales caracteres chinos. Una vez que se fueron descifrando, se confirmó que los huesos se usaban como tablas adivinatorias: el Rappel de turno escribía la pregunta que le formulaba el cliente, por ejemplo «¿ganaré la batalla de mañana?». El adivino arrojaba el hueso al fuego, que se fracturaba con el intenso calor. Tras ello el adivino recogía el hueso y pronosticaba el futuro a partir de la forma de las rajas. Supongo que todo ello acompañado de gran ceremonial. La historia de estos caracteres es apasionante y nos aporta múltiples enseñanzas: por ejemplo, que hace más de tres mil años ya había gente que vivía del cuento (chino).

En la bitácora Gráfica Colectiva, dedicada al diseño gráfico, se comenta ampliamente esta noticia de los pictogramas de Pekín 2008.

Aquí hay un enlace con la historia del descubrimiento de la escritura en huesos.

Ah, estos son los pictogramas:
pictogramas de Pekín 2008

Soy poligonero

Esta semana el suplemento digital GPS de El Mundo dedica su espacio a los poligoneros. Casi suelto una lágrima de emoción al ver cómo un vocablo tan típicamente grancanario cruza el charco y comienza a invadir el habla del norte de Despeñaperros. Si hemos de hacer caso al artículo de El Mundo, el concepto original de «poligonero» se ha transmutado, en su viaje a Madrid, de su definición original de «persona barriobajera o de barriada, de bajo nivel cultural y estatus social», a «aficionado a frecuentar discotecas situadas en polígonos industriales». Supongo que esta alteración semántica sirve para mejor encaje del concepto en el ecosistema social madrileño. También puede ser porque al becario mileurista que le tocó redactar el artículo no se le ocurría otra cosa...

El término «poligonero» nos transporta al desarrollismo tardofranquista de los años 60 y 70. Los promotores que una década antes se habían enriquecido construyendo miserables barriadas de protección oficial, las llamadas «casas baratas», aprendieron a edificar con el mismo propósito, pero esta vez moles de diez o doce plantas apiñadas en hileras grisáceas, sin centros educativos, ni parques, ni instalaciones deportivas, ni centros de salud, ni bibliotecas (¿biblioqué?)... vamos, ninguna de esas mariconadas socialistas que hubieran encarecido esas nobles iniciativas inmobiliarias. El franquismo desarrollista otorgó a estas nuevas urbanizaciones el pomposo apelativo de «polígonos». Y la clase obrera urbana empezó a procrear en los polígonos, y de esos polvos vienen estos lodos, hasta llegar a Layonel, Marisleisis y Kenia del Carmen y sus simpáticas formas de vida.

El concepto de poligonero o chandalero ya ha sido propagado en Internet por el célebre Estudio sobre la Subespecie Social Denominada Chandalero o Poligonero. También hay otro texto divulgativo más de época navideña, llamado carta de un poligonero a los Reyes Magos. Y hay que mencionar el extenso trabajo de campo desarrollado en 1997/8 por un equipo de investigación que dio como resultado el «Poligonomicón». Esta obra magna se creía perdida, pero ha sido felizmente recuperada en el ciberespacio (parte 1 y parte 2) desde el sitio Canarias Bruta.

Después de una travesía por la Red, veo que es posible que el término «poligonero» pudiera haber surgido de forma independiente en Granada, zona en la que este vocablo lleva tiempo usándose con el mismo significado que en Gran Canaria. Verificar dónde nació realmente la palabra es un apasionante proyecto de investigación lingüística que espero alguien realice alguna vez.

No obstante mis dudas, me quedo con la hipótesis de la canariedad de «poligonero». Canarias tiene el honor de ser la avanzadilla española de todas las tendencias del universo cultural poligonero/chandalero. Las iguanas al hombro, la ropa deportiva de marca, las bandas juveniles de estética portorriqueña... cuando en España esas cosas sólo podían verse en documentales de TV, en Canarias ya llevaban años formando parte del paisaje. Somos el laboratorio de pruebas de culebrones que luego se emiten en el resto del país. Antes de que España supiera que «reguetón» no era un tipo de postre, aquí ya exportábamos cantantes. No resulta extraño que también exportemos vocabulario...

Startups

El otro día Víctor me pasó el ensayo de Paul Graham en el que explica por qué, según él, es más fácil arrancar una startup en los Estados Unidos.

El artículo en sí era interesante, pero el motivo de estas líneas es que su lectura me abrió la curiosidad de cómo narices se puede traducir el término startup al español. Puedes intentarlo con giros más o menos sofisticados, como «empresa naciente», «joven proyecto emprendedor», etc. que no tienen el matiz de crecimiento rápido, ni son expresiones de uso común. La ausencia de traducción directa de startup al español tal vez es un síntoma de lo ajenos que estamos en el mundo ibérico a los valores emprendedores del otro lado del charco.

Por cierto, en francés sí tienen el término jeune pousse (algo así como «joven retoño»).

En fin, intenté pensar en algún término español que de alguna forma estuviera próximo al de startup, aunque no fuera exacto. Pensé en alguna palabra que evoque un proyecto empresarial de rápido crecimiento y éxito económico fulgurante... me vino inmediatamente una palabra: pelotazo.

Startup contra pelotazo... ¿refleja la diferencia entre la forma americana y la española de hacer negocios?

The Phrontistery language flosculations

Hoy he descubierto un sitio web entretenidísimo. Se llama The Phrontistery y es un interesante catálogo de recursos sobre lengua inglesa, especialmente de palabras raras. Una delicia para frikis.

No dejen de ver las listas de fobias, filias y manías. Bastante completas, aunque he echado de menos mi fobia favorita, la parascavedecatriafobia.

Lo que me ha resultado especialmente curioso del Phrontistery es el Compendio de Palabras Perdidas. Se trata de una lista de palabras realmente raras, que figuran en el Oxford English Dictionary, pero que hoy día han caído en desuso.

Gracias a esa lista me entero de que paterophobia no tiene que ver con el temor a la llegada de pateras, sino con el miedo a los padres de la Iglesia. O que un stiricide es la caída de carámbanos de hielo desde una vivienda.

Más ejemplos:

brephophagist
Que se alimenta de bebés.
cagastric
Dicho de una enfermedad, que se produce bajo el influjo de una mala estrella.
tolfraedic
Adjetivo que se refiere a contar en base 12, o a considerar el 100 como 120.
triclavianism
Creencia en que sólo se usaron tres clavos en la crucifixión de Cristo.

Ya entrando en el cachondeo fácil, me encuentro con perlas como dodrantal, «de nueve pulgadas de longitud» y surgation, «erección del pene». Sin comentarios.

Así que gracias a The Phrontistery ya puedo componer cultas frases como the orgiophant's dodrantal surgation defied common somandric mecography.

Espanglis en acción

Impresionante esta ventana del asistente de instalación de un cable de conexión entre móvil y PC. ¡Que viva la traducción automática!

Pulsa para ver la imagen ampliada

Picapolla y Chocholoco se toman un descanso

«El amor verdadero sabe a requesón y ciruela»
Mi reciente inmersión en la Blogosfera me está reportando felices descubrimientos. Uno de ellos es la tira cómica Picapolla y Chocholoco. Cómo no, se publica en formato blog, una tira diaria más o menos. Hoy su autor, C.C. Baxter, ha finalizado la segunda temporada y se toma un respiro durante unas semanas.

Si quieren echarle un ojo a la Segunda Temporada, la tienen completa en esta dirección.

Yo espero ansioso la tercera temporada, para ver cómo Chocholoco sigue mangoneando al pobre de Picapolla.

Tela Totius Terrae

O sea, World Wide Web en latín. Creo que la traducción es «telaraña [que cubre] toda la Tierra». TTT. Le han echado imaginación los friquis latinófilos: tres iniciales iguales y al mismo tiempo una traducción casi literal del inglés.

Esto me recuerda que a mitad de los noventa se propuso como traducción de WWW la expresión Malla Máxima Mundial (MMM). La ocurrencia era buena: no sólo eran son iniciales iguales, sino que además graficamente parecen tres «W» invertidas. La propuesta no pasó de círculos minoritatios y defensores numantinos contra los extranjerismos, tales como la revista de divulgación científica Investigación y Ciencia.

Volviendo al latín informático, te recomiendo una visita a la Vicipaedia, la versión latina de la Wikipedia. Allí nos podemos echar unas risas con el Glossarium Verborum Computatralium. Quedarás como un rey cuando digas que te has comprado un nuevo tapetum muris, en lugar de una vulgar alfombrilla para el ratón.
Hay un vocabulario más completo en Vocabula computatralia.